02 julio, 2013

"El final de las novelas", Georges Perec.



Hay cierto número de obras, y generalmente entre las que más nos gustan, que acaban mal: en ellas algo se termina, se consume. Durante todo el libro ha habido una aventura, un movimiento, una búsqueda, unos encuentros: gentes que no se conocían se han cruzado; han caminado juntas, se han amado, han cambiado. Y luego todo se detiene. Es el fin. No hay continuación. Alguien muere o desaparece. Sentimos un vacío. 
Por ejemplo, el final de Los tres mosqueteros, cuando se separan, siempre me ha parecido una perfecta expresión de la tristeza. Y también el principio de Vingt ans après –se vuelven a encontrar como enemigos, han envejecido-, al final de Vingt ans après, se separan de nuevo; Le Vicomte de Bragelonne, finalmente, cuando Porthos muere: durante años (no exagero nada) he sentido la desaparición física de Porthos; le echaba de menos; acordarme de todas sus aventuras, de su fuerza, de su necedad, de su apetito de ogro, de su vanidad, de su ropa, y luego de su decadencia, de su impotencia final: muere aplastado bajo una roca que ya no tiene fuerzas para levantar… 
Esto es el sentimiento más simple, en estado bruto. Creo que lo sentiría igual si leyera la muerte de Hercule Poirot. 
Pero los hay más matizados. La muerte de André Bolkonski (creo que se llama Bolkonski o Bolbonski) en Guerra y Paz; el final de Casque d’or. Y sobre todo, no ya muertes, sino extinciones, desapariciones, finales tranquilos, nadas: es el tiempo que pasa, el ocio, el hueco, el vacío, la melancolía, la añoranza, el recuerdo, lo irremediable. 
Por ejemplo, el final de Under the net de Iris Murdoch, que acabo de buscar, y de no encontrar, por todas partes: tras innumerables aventuras, más bien risueñas, los inseparables se separan; se van cada uno por su lado, “es la vida”… O bien el final de Pierrot mon ami… 
O bien esta última pregunta (que a menudo me ha aterrorizado) que clausura el capítulo de preguntas y respuestas de Ulises, cuando Stephen y Bloom se separan: ¿Dónde (va Stephen)? Jamás lo sabremos. Y ese jamás, verdaderamente, es algo terrible. No triste exactamente. Pero terrible. Un punto de interrogación para el que no hay respuesta posible. Algo que no se abre sobre cualquier cosa. Algo acabado. O bien el final de Fermina Márquez. 
O bien el final de La educación sentimental: las últimas páginas, y sobre todo “la amargura de las simpatías interrumpidas”: ¿alguna vez se ha expresado mejor el vacío? 
O el final de Suave es la noche: el tipo que va de ciudad en ciudad… metrópolis, pequeños centros, aldeas, pueblos y luego se acabó. Se ha perdido su rastro. No está muerto, no; sigue viviendo: sigue pensando, no ha olvidado nada; pero está vacío, ha fallado, ha fracasado, ha naufragado. Así vivirá siete años, la eternidad… 
O bien el final de La montaña mágica. Y estoy seguro de que aún hay innumerables ejemplos. 

Georges Perec, Carta a Denise Getzler.
Traducción de Eva María Manso.

30 abril, 2013

Un poema de John Wheelwright


FAMILIAR

para James Laughlin IV

Oh, dorado palacio estatal de Boston; ¡oh, reluciente cabello irlandés!
Vi a Lady Bountiful dando un paseo bajo la clara luz del sol.
Una chica atractiva, si no tuviera labios en lugar de párpados.
Pensé haber visto a dos personas distintas, y me confundí.
Verás, esto fue lo que pasó... Lady Bountiful iba modesta, incluso elegantemente
vestida en dos dimensiones, pero la sombra de Lady Bountiful
tenía tres dimensiones, y se arrastraba detrás de ella como
el hedor de los eructos de un carterista de sirvientas galesas.

John Wheelwright

07 abril, 2013

Carta de apoyo a Daniel Rojas Pachas


Ilustre Municipalidad de Arica
Alcalde Sr. Salvador Urrutia Cárdenas
Secretario Alcaldía Sr. Yuri Martínez González
Concejal Andrés Peralta Matinic

Escribo la presente como autor de la traducción de la obra por la cual está siendo acusado el escritor, académico, editor y difusor de la literatura del norte, Daniel Rojas Pachas. Tanto el concejal Andrés Peralta como la encargada de cultura de la municipalidad de Arica, Ana Montiglio, han hecho afirmaciones relativas al poema Aullido, del norteamericano Allen Ginsberg, que denotan la más completa ignorancia con respecto del fenómeno literario y sobre la historia detrás de una de las obras literarias más importantes del siglo XX.

En primer lugar, Andrés Peralta llama a Rojas Pachas un depravado por distribuir material de “el autor Allen Ginsberg, que en su época fue vetado y expulsado de Estados Unidos por el alto contenido sexual de sus libros y que hoy de la manera más pervertida fue entregado a 40 niños ariqueños”. Estas afirmaciones son falsas, Ginsberg jamás fue vetado o expulsado de los EEUU y su libro no fue entregado a 40 niños, Rojas Pachas señala que sólo un ejemplar del poema de Ginsberg llegó a manos de un niño y esto solamente porque la oficina de Cultura de la Municipalidad de Arica decidió abrir los rangos de edades de participación a la actividad donde esto ocurrió. Estas acusaciones no pasarían de ser una anécdota si es que Peralta no contase con el apoyo de Ana Montiglio, encargada de cultura que afirma que “Allen Ginsberg no debiera ser leído por nadie”.

Aullido, publicado en San Francisco en 1956, fue confiscado en 1957 por el encargado de aduanas Chester McPhee, quien declaró que: “las palabras y el sentido son obscenos” y “no le gustaría que sus niños lo leyeran”. Esta acción, unilateral y realizada con la sola autoridad de McPhee, fue contestada por la ACLU, la Unión de Libertades Civiles Americana y derrotada en un juicio realizado entre Julio y Octubre de 1957, cuyo veredicto declaró a Aullido “una obra de redentora importancia social y en ningún caso obscena”. Con el tiempo esta obra le valió a Ginsberg ser merecedor de la medalla de oro del National Arts Club y ser nombrado miembro de la American Academy and Institute of Arts and Letters, el equivalente de la Academia Chilena de la Lengua o a la Real Academia Española.

De similares persecuciones legales fueron objeto Madame Bovary de Gustave Flaubert, Las Flores del Mal de Charles Baudelaire y Ulises de James Joyce, obras que hoy consideramos pilares de nuestra cultura. En este caso, lo que debe haber molestado al concejal Peralta es la sexualidad de Allen Ginsberg y las numerosas alusiones que hace a las prácticas homosexuales en el texto, situación que podríamos llamar discriminatoria. Me pregunto si el concejal considera igual de obscena la obra de Hernán Rivera Letelier por aludir constantemente a la prostitución y si planea realizar acciones legales en contra de los numerosos liceos y colegios que exigen su lectura.

No puedo discutir los hechos tal como sucedieron en el taller de editoriales cartoneras realizado por el profesor Rojas Pachas, en ese respecto me basta su testimonio y el hecho de que la madre del niño o preadolescente que recibió el texto de Aullido, aceptó las disculpas del caso. Ahora, desde mi posición de traductor de esta obra al castellano, puedo afirmar que se trata de una obra que expresa con franqueza el espíritu de la generación que siguió a la segunda posguerra, una obra que habla con dulzura sobre quienes son discriminados por la oficialidad y un canto a la memoria de los amigos desaparecidos, jamás una obra obscena.

En octubre del 2010 fui invitado a Arica junto a los poetas Camilo Brodsky y Víctor Quezada por el Consejo de la Cultura y las Artes de la Región de Arica y Parinacota para exponer en un diálogo sobre el libro y la lectura realizado en la Universidad Santo Tomás, conocí a los autores de la zona, presencié cómo Daniel Rojas Pachas impulsaba la difusión de la literatura nortina en la capital y el sur de Chile, vi cómo trabaja tendiendo lazos entre autores de Chile, Perú y Bolivia y conocí a su hermosa familia, a Milvia, su esposa y a Blue, su pequeña hija. Por tanto, puedo avalar la profesionalidad, integridad y valores del profesor Daniel Rojas Pachas, una persona que ha hecho más por Arica y su cultura de lo que cualquiera haya hecho antes, una persona cuyo trabajo debiera ser destacado y no puesto en tela de juicio.

Atentamente.
Rodrigo Andrés Olavarría Lavín

18 marzo, 2013

'The Workman's Friend' por Flann O'Brien



When things go wrong and will not come right,
Though you do the best you can,
When life looks black as the hour of night -
A pint of plain is your only man.

When money's tight and hard to get
And your horse has also ran,
When all you have is a heap of debt -
A pint of plain is your only man.

When health is bad and your heart feels strange,
And your face is pale and wan,
When doctors say you need a change,
A pint of plain is your only man.

When food is scarce and your larder bare
And no rashers grease your pan,
When hunger grows as your meals are rare -
A pint of plain is your only man.

In time of trouble and lousey strife,
You have still got a darlint plan
You still can turn to a brighter life -
A pint of plain is your only man.

03 marzo, 2013

John Cleese en el funeral de Graham Chapman



Graham Chapman, co-author of the 'Parrot Sketch,' is no more. 

He has ceased to be, bereft of life, he rests in peace, he has kicked the bucket, hopped the twig, bit the dust, snuffed it, breathed his last, and gone to meet the Great Head of Light Entertainment in the sky, and I guess that we're all thinking how sad it is that a man of such talent, such capability and kindness, of such intelligence should now be so suddenly spirited away at the age of only forty-eight, before he'd achieved many of the things of which he was capable, and before he'd had enough fun.

Well, I feel that I should say, "Nonsense. Good riddance to him, the freeloading bastard! I hope he fries. "

And the reason I think I should say this is, he would never forgive me if I didn't, if I threw away this opportunity to shock you all on his behalf. Anything for him but mindless good taste. I could hear him whispering in my ear last night as I was writing this: "Alright, Cleese, you're very proud of being the first person to ever say 'shit' on television. If this service is really for me, just for starters, I want you to be the first person ever at a British memorial service to say 'fuck'!" 

You see, the trouble is, I can't. If he were here with me now I would probably have the courage, because he always emboldened me. But the truth is, I lack his balls, his splendid defiance. And so I'll have to content myself instead with saying 'Betty Mardsen...' 

23 diciembre, 2012

Leonardo Sanhueza, Premio Pablo Neruda.

El 19 de diciembre fui a registrar el discurso y la lectura de poemas de mi amigo Leonardo Sanhueza en la Fundación Pablo Neruda, lamento no haber hecho una toma de la concurrencia, que incluía numerosos notables. 

 

11 diciembre, 2012

Prólogo para 'Abejas' de Sylvia Plath

Este texto es el prólogo que escribí para la edición que hizo la editorial Cuadro de Tiza para mi traducción de los poemas que componen el ciclo de las abejas de Sylvia Plath, los poemas originalmente destinados a cerrar su libro Ariel.



SOBRE EL CICLO DE LAS ABEJAS DE SYLVIA PLATH

A mediados de octubre de 1962, Sylvia Plath escribió a su madre una carta donde declaraba: “Soy una escritora… soy una escritora genial; está en mí lograrlo. Estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida; los que me van a consagrar” –la traducción es mía, en el original inglés dice “they will make my name”. Éstos eran cinco poemas de distinta extensión que seguían un patrón de estrofas de cinco versos cada una, y fueron escritos entre el 3 y el 9 de octubre de 1962 bajo el título de Abejas.

En el orden que le dio a Ariel, poco antes de suicidarse, Sylvia Plath dejó estos poemas al final, para concluir su segundo libro, en un gesto que resignifica el sentido del texto. La importancia de estos poemas ha sido en parte ignorada, porque en las ediciones que conocemos de Ariel están instalados en la mitad, alterando el cierre que Plath le daba a su obra. Nueva conclusión que, como veremos, se opone a la imagen tradicionalmente transmitida de la poeta suicida: en lugar de poner énfasis en la muerte, lo hace en el proceso que va de la lucha, o incluso la venganza, a la esperanza.

Fue también en 1962, después del nacimiento de su hijo Nicholas, cuando Plath durante una entrevista con Peter Orr declaró que la partera de Devon (el pueblo inglés donde vivía) le había enseñado a cuidar abejas. La presencia de las abejas debió atraer la imagen de su padre, el entomólogo alemán Otto Plath, autor de un importante volumen sobre las colmenas y las abejas titulado Bumblebees and their ways. Personaje además recurrente en la imaginería de la obra poética de su hija, lo cual se constata con la lectura de poemas como “Lament” (juvenilia, sin fecha), “The beekeeper’s daughter” (1959) y “Daddy” (1962). En esa misma época, Plath se hacía cargo de los dos hijos de su recientemente desecho matrimonio con el poeta inglés Ted Hughes, por lo cual no es extraño que una de las lecturas que podemos realizar de esta secuencia de poemas tenga relación con el rol que le toca como mujer y como poeta en el ciclo natural.

En el primer poema titulado “La reunión”, la gente del pueblo se reúne para trasladar una colonia dentro de una colmena artificial. Es un ritual de iniciación en el cual la hablante no lleva ropa apropiada, es una extraña, una aprendiz ante la cual se suceden imágenes amenazantes que, pese a evocar hechos reales, por su carga paranoica parecen pertenecer a una dimensión simbólica de carácter ritual o litúrgico.

En el segundo poema, “La llegada de la colmena”, la caja llega a la casa de la hablante, quien constata el poder amenazante de la colmena y piensa en liberar a la colonia. Esta idea modifica la sensación ominosa y de vulnerabilidad de la hablante del primer poema, pues pasa a ocupar la posición del Dios que puede darles la libertad; posición vinculada, además, a la imagen de Pandora, capaz de liberar el mal encerrado en la caja. Aquí la colmena cumple tres roles: un símbolo de pureza amenazada desde adentro, una casa que carga con el ominoso zumbido de la colonia y con el horror; la colmena como el cuerpo de la hablante y las abejas como las palabras que buscan liberarse cuando el cuerpo sea abierto; y, finalmente, es también una caja, un ataúd para un enano o para un recién nacido cuya existencia amenaza la identidad de la hablante, la cual analoga su función de poeta con la imagen de la abeja reina, la reproductora encerrada en la colmena, que logra escapar y volar al final de “Aguijones”. Es la misma imagen femenina cuya presencia podemos constatar en otros poemas de Plath como “Lady Lazarus” (1962) o “Lioness” (1962).

En “Aguijones”, la hablante abre la caja para cosechar la miel acompañada de un hombre, un experto. Al verse liberadas las abejas atacan a un tercero, un hombre que es capaz de fecundar y que ha desaparecido como Cenicienta dejando una zapatilla aquí y otra allá. Finalmente, aparece la abeja reina, una terrible cicatriz en el cielo, la identidad de reina-poeta liberada de la maquinaria que la encierra, el mausoleo, la casa de cera, el hogar. En este poema, la relación de la hablante con la colectividad femenina es equívoca, pues está cruzada por imágenes de martirio, usurpación, venganza y afirmación. Al mismo tiempo, la hablante se identifica, alternativamente, con quien cuida a las abejas, el panal, las obreras y la reina. De hecho, afirma: “No soy una obrera”, pero, al mismo tiempo, no se pone por encima de éstas, pues sabe que ha sido una de ellas, tras “haber tragado polvo por años / Y haber secado platos con mi espesa cabellera”. Se trata de la misma relación que establece cuando afirma que está “de pie en una columna // De mujeres aladas, incapaces de un milagro” y se refiere a mujeres-obreras, cuya rareza e individualidad se ha sacrificado al estar al servicio de otros, la reina, el panal, los hijos, el hogar, la nación. Más aún, el ataque al personaje que cumple el rol de chivo expiatorio prueba que no se trata de seres serviles. Tras este sacrificio, sólo le resta recuperar la reina que lleva dentro de sí, con lo que el tema de “Aguijones” supera la idea de venganza, y pasa a ser el de la recuperación del yo y la autoafirmación.

En “El enjambre”, la imagen del enjambre en el cielo como una masa es comparada al avance de las tropas de Napoleón, un ejército que debe ser abatido. Una fuerza gobernada por un dictador de carácter imperialista, quien arrastra al enjambre a su aniquilación. Una figura que tiene mucho en común con el padre del poema “Daddy”, el nazi, el fascista, el centro de la familia. De hecho, en una de las primeras versiones de “El enjambre”, la hablante se refiere al dictador como “Mi Napoleón”, verso que establece la misma relación entre la hablante y la figura masculina que es posible vislumbrar en “Daddy”, donde señala: “Toda mujer ama a un fascista”.

La colmena siempre ha sido la metáfora de la polis griega, la sociedad perfectamente jerarquizada, la colectividad productiva por antonomasia, en la cual cada uno cumple un rol. Y es ahí, en la base de esta sociedad autoritaria, donde Plath plantea la reflexión sobre el poder y el rol de la mujer, el rol de ella misma como poeta, madre y mujer.

En el quinto poema, “Invernando”, la figura autoritaria desaparece tal como son eliminados los zánganos de la colmena, expulsión que es celebrada. La colmena y la hablante hallan espacio para adecuarse a los ritmos fijados por la naturaleza, compartiendo la hibernación con las abejas pues, como ellas, tiene reservas para resistir durante el invierno, la espera forzada: “Tengo mi miel, / Seis frascos, / Seis ojos de gato en la bodega de vinos”.

En este poema, las abejas, amenazadas por el desastre total al que las dirigía el dictador de “El enjambre”, se convierten en sobrevivientes por su capacidad para adecuarse a las circunstancias y esperar la próxima estación. La certeza de la alternancia de las estaciones crea la esperanza y, al mismo tiempo, la seguridad de que sobrevivirá al invierno. Así termina la secuencia de las abejas, y también Ariel en la ordenación final de Sylvia Plath; un orden creado por una poeta que se recuperó a sí misma.

Rodrigo Olavarría, 2009.

07 diciembre, 2012

"El Movimiento Moderno" de Cyril Connolly

En 1965 Cyril Connolly publicó "El Movimiento Moderno", en este libro explica su interés en Flaubert y Baudelaire como fundadores de un movimiento en literatura que vería la luz en 1865 con la publicación de Madame Bovary y Las Flores del Mal; y luego las características de un movimiento al que no atribuye más unidad que el de constituir una reacción contra el arte burgués, una mezcla de la herencia de la Ilustración, con la lucidez, ironía, escepticismo y la sensibilidad romántica. Los padres de esta sensibilidad serían Whitman, Melville y Ruskin, todos nacidos en 1819.
Lamentablemente el mismo Connolly mientras hacía su lista dijo que no podía incluir escritores cuya lengua desconocía y cuyas obras había leído solamente en traducciones, por buenas que fueran estas. Así fue como dejó fuera a Dostoievski, Chéjov, Mann, Musil, Svevo y tantos otros, pero elabora esta lista de cien obras modernas del movimiento moderno en Inglaterra, Francia y los EEUU y la divide en seis periodos:

LA ERA HEROICA (1880-1890)

1880 Gustav Flaubert - Bouvard et Pecuchet
1881 Henry James - Portrait of a Lady
1883 Villiers De L'Isle-Adam - Contes Cruels
1884 J.K. Huysmans - A Rebours
1885 Guy de Maupassant - Bel Ami
1886 Arthur Rimbaud - Les Illuminations
1887 Charles Baudelaire - Oeuvres Posthumes
1887 Stephane Mallarme - Poesies
1887 Edmond & Jules de Goncourt - Journal (1887-96)
1891 J.K. Huysmans - La-Bas
1896 Alfred Jarry - Ubu Roi
1899 Henry James - The Awkward Age

LA PAX BRITÁNICA

1902 Andre Gide - The Immoralist
1902 Joseph Conrad - Youth
1903 Henry James - The Ambassadors
1906 George Moore - Memoirs of My Dead Life
1907 Joseph Conrad - The Secret Agent
1907 J.M. Synge - The Playboy of the Western World
1907 E.M. Forster - The Longest Journey
1911 Norman Douglas - Siren Land
1913 D.H. Lawrence - Sons and Lovers
1913 Guillaume Apollinaire - Alcools
1913 Marcel Proust - Du Cote de Chez Swann
1914 W.B. Yeats - Responsibilities

1914-1918

1914 Thomas Hardy - Satires of Circumstance
1915 Ford Madox Ford - The Good Soldier
1916 Ezra Pound - Lustra
1916 James Joyce - Portrait of the Artist as a Young Man
1917 Norman Douglas - South Wind
1917 T.S. Eliot - Prufrock and Other Observations
1917 Paul Valery - Le Jeune Parque
1918 Percy Wyndham Lewis - Tarr
1918 Guillaume Apollinaire - Calligrammes
1918 Gerard Manley Hopkins - Poems
1918 Arthur Waley - One Hundred and Seventy Chinese Poems
1918 Lytton Strachey - Eminent Victorians
1920 Ezra Pound - Mauberley
1920 Wolfred Owen - Poems

LOS AÑOS VEINTE

1921 D.H. Lawrence - Sea and Sardinia
1921 Aldous Huxley - Crome Yellow
1922 Katherine Mansfield - The Garden Party
1922 W.B. Yeats - Later Poems
1922 James Joyce - Ulysses
1922 T.S. Eliot - The Waste Land
1922 Paul Valery - Charmes
1923 Raymond Radiquet - Le Diable au Corps
1923 Ronald Firbank - The Flower Beneath the Foot
1923 Wallace Stevens - Harmonium
1923 E.E. Cummings - Tulips and Chimneys
1924 E.M. Forster - A Passage to India
1924 Ernest Hemingway - In Our Time
1925 F. Scott Fitzgerald - The Great Gatsby
1926 B.E. Cummings - Is 5
1926 Ernest Hemingway - The Sun Also Rises
1926 Andre Gide - Si le Grain Ne Meurt
1926 William Plomer - Turbott Wolfe
1926 W. Somerset Maugham - The Casuarina Tree
1927 Virginia Woolf - To the Lighthouse
1928 Andre Breton - Nadja
1928 W.B. Yeats - The Tower
1928 D.H. Lawrence - Lady Chatterley's Lover
1928 Evelyn Waugh - Decline and Fall
1929 W.B. Yeats - The Winding Stair
1929 Henry Green - Living
1929 Ernest Hemingway - A Farewell to Arms
1929 Robert Graves - Goodbye to All That
1929 Jean Cocteau - Les Enfants Terribles
1929 Ivy Compton-Burnett - Brothers and Sisters
1929 T.S. Eliot - Ash Wednesday
1930 Hart Crane - The Bridge
1930 Ezra Pound - Thirty Cantos
1930 Edith Sitwell - Collected Poems

LOS AÑOS TREINTA

1931 Antoine de Saint-Exupery - Vol de Nuit
1931 William Faulkner - Sanctuary
1931 Virginia Woolf - The Waves
1931 Edmund Wilson - Axel's Castle
1932 T.S. Eliot - Selected Essays
1932 W.H. Auden - The Orators
1932 Luis-Ferdinand Celine - Voyage au Bout de la Nuit
1932 Aldous Huxley - Brave New World
1933 Nathanael West - Miss Lonelyhearts
1933 Andre Malraux - La Condition Humaine
1934 Dylan Thomas - Eighteen Poems
1934 F. Scott Fitzgerald - Tender Is the Night
1934 Henry James - The Art of the Novel
1935 Marianne Moore - Selected Poems
1936 Dylan Thomas - Twenty-Five Poems
1936 Henri de Montherlant - Les Jeunes Filles (1936-39)
1936 Henri Michaux - Voyage en Grande Garabagne
1938 Jean-Paul Sartre - La Nausee
1939 Louis MacNeice - Autumn Journal
1939 Christopher Isherwood - Goodbye to Berlin
1939 James Joyce - Finnegans Wake
1940 Graham Greene - The Power and the Glory

LOS AÑOS CUARENTA

1940 Arthur Koestler - Darkness at Noon
1940 W.H. Auden - Another Time
1941 Henri Michaux - Au Pays de la Magie
1941 Albert Camus - L'Etranger
1942 Stephen Spender - Ruins and Visions
1943 T.S. Eliot - Four Quartets (1943-44)
1945 George Orwell - Animal Farm
1946 Dylan Thomas - Deaths and Entrances
1946 William Carlos Williams - Patterson (1946-51)
1947 Albert Camus - La Peste
1948 John Betjeman - Selected Poems
1948 Ezra Pound - The Pisan Cantos
1949 George Orwell - 1984