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09 marzo, 2012

Un poema de 'Antología de Spoon River'.


El Editor Whedon

Ser capaz de ver cada faceta en todo asunto;
Estar en todo bando, ser todo, ser nada mucho tiempo;
Pervertir la verdad, cabalgarla con algún propósito,
Usar grandes sentimientos y pasiones de la familia humana
Como base de maquinaciones, para maliciosos fines,
Usar una máscara como los actores griegos—
Tu periódico de ocho páginas—tras el cual te acurrucas,
Vociferando con el megáfono de la letra grande:
“Este soy yo, el gigante.”
Por tanto viviendo también la vida del ladrón,
Envenenado con las palabras anónimas
De tu alma clandestina.
Echar tierra sobre los escándalos por dinero
Y exhumarlos cuando sopla el viento de la venganza
O para vender periódicos,
Para destruir reputaciones o cuerpos, si es necesario,
Para ganar a toda costa, para salvar tu vida.
Para gloriarse en demoniaco poder, desechando la civilización
Como un muchacho paranoico que pone un tronco en la vía
Y descarrila el tren expreso.
Ser un editor, como yo fui.
Para luego yacer aquí junto al río cerca del lugar
Donde desaguan las alcantarillas del pueblo,
Donde se arroja la basura y las latas vacías
Y se esconden los abortos.

13 agosto, 2011

Stephen Dedalus liberado.

—Look here, Cranly, he said. You have asked me what I would do and what I would not do. I will tell you what I will do and what I will not do. I will not serve that in which I no longer believe, whether it call itself my home, my fatherland, or my church: and I will try to express myself in some mode of life or art as freely as I can and as wholly as I can, using for my defence the only arms I allow myself to use — silence, exile, and cunning.

Cranly seized his arm and steered him round so as to lead him back towards Leeson Park. He laughed almost slyly and pressed Stephen's arm with an elder's affection.

—Cunning indeed! he said. Is it you? You poor poet, you!

*

- Mira, Cranly, dijo. Me preguntaste qué haría y qué no haría. Te voy a decir lo que haré y lo que no haré. No serviré a aquello en lo que ya no creo, aunque se llame hogar, patria o mi iglesia: e intentaré expresarme en alguna forma de vida o arte tan libremente como pueda y tan plenamente como pueda, usando como defensa las únicas armas que me permito usar – silencio, exilio y astucia.

Cranly lo tomó del brazo y lo hizo voltearse de modo para llevarlo de vuelta al parque Leeson. Se rió casi maliciosamente y apretó el brazo de Stephen con el afecto de un mayor.

- ¡Astucia, ciertamente! le dijo. ¿Eres tú? ¡Tú, pobre poeta!

A Portrait of the Artist as a Young Man, p. 246.

Stephen piojento & enamorado.


A louse crawled over the nape of his neck and, putting his thumb and forefinger deftly beneath his loose collar, he caught it. He rolled its body, tender yet brittle as a grain of rice, between thumb and finger for an instant before he let it fall from him and wondered would it live or die. There came to his mind a curious phrase from CORNELIUS A LAPIDE which said that the lice born of human sweat were not created by God with the other animals on the sixth day. But the tickling of the skin of his neck made his mind raw and red. The life of his body, ill clad, ill fed, louse-eaten, made him close his eyelids in a sudden spasm of despair and in the darkness he saw the brittle bright bodies of lice falling from the air and turning often as they fell. Yes, and it was not darkness that fell from the air. It was brightness.

Brightness falls from the air.

He had not even remembered rightly Nash's line. All the images it had awakened were false. His mind bred vermin. His thoughts were lice born of the sweat of sloth.

He came back quickly along the colonnade towards the group of students. Well then, let her go and be damned to her! She could love some clean athlete who washed himself every morning to the waist and had black hair on his chest. Let her.

*

Un piojo se arrastró sobre por su nuca y, usando hábilmente sus dedos índice y pulgar bajo el cuello abierto de su camisa, lo atrapó. Enrolló su cuerpo, tierno y quebradizo como un grano de arroz, entre el dedo y el pulgar por un instante antes de dejarlo caer y se preguntó si viviría o moriría. Entonces recordó una curiosa frase de CORNELIUS A LAPIDE en la que decía que los piojos nacidos del sudor humano no fueron creados por Dios junto con los demás animales el sexto día. Pero el escozor en la piel del su cuello puso su mente en carne viva. La vida de su cuerpo, mal vestido, mal alimentado, comido por los piojos, lo hizo cerrar los párpados en un repentino espasmo de desesperación y en la oscuridad vio los quebradizos y brillantes cuerpos de piojos cayendo desde el aire y girando mientras caían. Sí, no era oscuridad lo que caía del aire, era claridad.

La claridad desciende desde el aire.

No habría recordado correctamente el verso de Nash. Todas las imágenes que había despertado eran falsas. Su mente engendraba alimañas. Sus pensamientos eran piojos nacidos del sudor de la pereza.

Volvió rápidamente entre las columnas hacia el grupo de estudiantes. Bueno, entonces, ¡déjala ir y que se vaya a la cresta! Ella podía amar un limpio atleta que se baña todas las mañanas hasta la cintura y que tiene pelos negros en el pecho, déjala.

A Portrait of the Artist as a Young Man, p. 233.

06 agosto, 2011

Stephen Dedalus era un tímido invitado.



The pages of his time-worn Horace never felt cold to the touch even when his own fingers were cold; they were human pages and fifty years before they had been turned by the human fingers of John Duncan Inverarity and by his brother, William Malcolm Inverarity. Yes, those were noble names on the dusky flyleaf and, even for so poor a Latinist as he, the dusky verses were as fragrant as though they had lain all those years in myrtle and lavender and vervain; but yet it wounded him to think that he would never be but a shy guest at the feast of the world's culture and that the monkish learning, in terms of which he was striving to forge out an esthetic philosophy, was held no higher by the age he lived in than the subtle and curious jargons of heraldry and falconry.

*

Las páginas de su ajado Horacio nunca se sintieron frías al tacto incluso cuando sus propios dedos estaban helados; eran páginas humanas y cincuenta años antes habían sido tocadas por los humanos dedos de John Duncan Inverarity y su hermano, William Malcolm Inverarity. Sí, eran nobles nombres en la oscura solapa del libro, incluso para un latinista tan pobre como él, los oscuros versos eran tan aromáticos como si hubiesen reposado todos esos años en lavanda, arrayán y verbena; pero aun así lo hería pensar que él nunca sería más que un tímido invitado al festín de la cultura del mundo y que su educación monacal, bajo cuyos términos luchaba por forjar una filosofía estética, no era más estimada en la época en que vivía que la sutil y curiosa jerga de la heráldica y la cetrería.

A Portrait of the Artist as a Young Man, p.180.

06 septiembre, 2010

William Faulkner



Siento que este premio no se otorga a mí como hombre, sino a mi trabajo – una vida de trabajo en la agonía y el sudor del espíritu humano, no por la gloria y menos aun por el beneficio, sino para crear con los materiales del espíritu humano algo que no existía antes. Así que este premio es mío sólo en cuanto yo lo administro. No será difícil hallar para el dinero un destino proporcional al propósito y significancia de su origen. Pero también me gustaría hacer lo mismo con el elogio, usando este momento como un pináculo desde el cual seré escuchado por los jóvenes hombres y mujeres que ya se dedican a la misma angustia y tormento, entre quienes ya hay uno que estará de pie aquí donde yo estoy ahora.

La tragedia de nuestro tiempo es un miedo físico universal y general, sufrido por tanto tiempo que apenas podemos tolerarlo. Ya no habrá más problemas del espíritu. Queda sólo la pregunta: ¿Cuándo me volarán en pedazos? Por esto, el joven escritor o la joven escritora ha olvidado los problemas del corazón humano en conflicto consigo mismo que, por sí mismos, pueden constituir buena escritura porque sólo sobre eso vale la pena escribir, sólo eso vale la pena el sudor y la agonía.

Debe aprender de nuevo. Debe enseñarse que lo más básico de todas las cosas es tener miedo; y, una vez que pudo enseñarse eso, olvidarlo, sin dejar espacio en su lugar de trabajo para nada más que las viejas certezas y verdades del corazón, las viejas verdades universales sin las cuales cualquier historia es efímera y está condenada – el amor y el honor y la piedad y el orgullo y la compasión y el sacrificio. Hasta que lo haga, trabaja bajo una maldición. No escribe de amor sino de lujuria, escribe de derrotas en las cuales nadie pierde nada de valor, de victorias sin esperanza y, lo peor de todo, sin piedad ni compasión. Sus dolores no duelen en los huesos universales, no dejan cicatrices. No escribe del corazón, sino de las glándulas.

Hasta que vuelva a prender estas cosas, escribirá como si estuviera en una multitud observando el fin de la humanidad. Me niego a aceptar el fin de la humanidad. Es fácil decir que la humanidad es inmortal simplemente porque resistirá: que cuando suene y se desvanezca el último ding dong desde la última roca despreciable que cuelga fuera de las mareas en la última tarde roja y agonizante, que incluso en ese momento habrá un sonido: el de su incansable y diminuta voz aun hablando. Me rehúso a aceptar esto. Creo que la humanidad no sólo resistirá: prevalecerá. Es inmortal, no porque sólo él entre las creaturas tenga una voz incansable, sino porque tiene un alma, un espíritu capaz de sentir compasión y sacrificarse y resistir. El deber del poeta, del escritor, es escribir sobre estas cosas. Es su privilegio el ayudar a la humanidad a resistir elevando su corazón, recordándole del valor y el honor y la esperanza y el orgullo y la compasión y la piedad y el sacrificio que han sido la gloria de su pasado. La voz del poeta no necesita ser meramente el registro de la humanidad sino que puede ser uno de sus puntales, los pilares que la ayudarán a resistir y prevalecer.

Discurso de aceptación del premio Nobel, 10 de diciembre, 1950.

24 julio, 2010

So what



Algunas veces las personas dejan que el mismo problema les amargue la vida por años cuando podrían simplemente decir, "¿Y qué?." Esa es una de mis frases favoritas. "¿Y qué?."
"Mi madre no me amaba." "¿Y qué?."
"Tengo éxito, pero todavía estoy solo." "¿Y qué?."
No sé cómo aprendí ese truco. Me tomó mucho tiempo aprenderlo, pero una vez que lo aprendes no se te olvida jamás.

Sometimes people let the same problem make them miserable for years when they could just say, “So what.” That’s one of my favorite things to say. “So what.”
“My mother didn’t love me.” So what.
“I’m a success but I’m still alone.” So what.
I don’t know how I learned to do that trick. It took a long time for me to learn it, but once you do, you never forget.

Andy Warhol.

24 junio, 2010

Ambrose Bierce



Nació el 24 de Junio de 1842, así que hoy cumpliría 168 años. Eso, de no haber sido fusilado a los 72 años en 1914 mientras seguía los pasos de Pancho Villa en México. En una carta a su sobrina enviada antes de desaparecer para siempre en México decía:

Querida Lora,
Me voy mañana por un largo tiempo, así que esta es la única forma decirte adiós. Creo que no hay mucho más que valga la pena decir; por lo que naturalmente esperarás una larga carta. ¡Qué mundo intolerable sería este si no dijèramos nada sino lo que vale la pena decir! Y no hiciéramos nada tonto... como partir rumbo a México y Sudamérica.
Espero que vayas a la mina pronto. Debes tener hambre y sed de las montañas... Al igual que Carlt. Yo también. ¡La civilización debe ser golpeada! Son las montañas y el desierto para mí.
Adiós. Si escuchas que me pusieron frente a un muro mexicano, me dispararon y me hicieron tiras, quiero que sepas que pienso que es una bastante buena forma de dejar esta vida. Le gana a la vejez, a la enfermedad o a caerse por las escaleras del sótano. Ser un gringo en México... Ah, eso sí que es eutanasia.
Con amor para Carlt, afectuosamente tuyo.
Ambrose

Dear Lora,
I go away tomorrow for a long time, so this is only to say good-bye. I think there is nothing else worth saying; therefore you will naturally expect a long letter. What an intolerable world this would be if we said nothing but what is worth saying! And did nothing foolish -- like going into Mexico and South America.
I'm hoping that you will go to the mine soon. You must hunger and thirst for the mountains -- Carlt likewise. So do I. Civilization be dinged! -- It is the mountains and the desert for me.
Good-by -- if you hear of my being stood up against a Mexican stone wall and shot to rags please know that I think that a pretty good way to depart his life. It beats old age, disease, or falling down the cellar stairs. To be a Gringo in Mexico -- ah, that is euthanasia!
With love to Carlt, affectionately yours,
Ambrose

26 mayo, 2010

Breakfast of Champions #3

Bonnie hizo una broma mientras le servía su martini. Decía el mismo chiste cada vez que le servía a alguien un martini. "Desayuno de campeones", decía.

Bonnie made a joke now as she served him his martini. She made the same joke every time she served anybody a martini. "Breakfast of Champions," she said.

*

Como todos en el salón, él estaba ablandando su cerebro con alcohol. Esta era una substancia producida por una pequeña criatura llamada levadura. Los organismos de la levadura comen azúcar y excretan alcohol. Se suicidan destruyendo su ambiente con mierda de levadura.
Kilgore Trout una vez escribió una historia sobre el diálogo entre dos pedazos de lavadura. Discutían los posibles propósitos de sus vidas mientras comían azúcar y se sofocaban en su propio excremento. Por su inteligencia limitada jamás estuvieron cerca de adivinar que estaban haciendo champaña.

Like everybody else in the cocktail lounge, he was softening his brain with alcohol. This was a substance produced by a tiny creature called yeast. Yeast organisms ate sugar and excreted alcohol. They killed themselves by destroying their own environment with yeast shit.
Kilgore Trout once wrote a short story which was a dialogue between two pieces of yeast. They were discussing the possible purposes of life as they ate sugar and suffocated in their own excrement. Because of their limited intelligence, they never came close to guessing that they were making champagne.


*

La novela en cuestión, casualmente, era 'El conejo inteligente'. El protagonista era un conejo que vivíó como todos los otros conejos salvajes, pero que era tan inteligente como Albert Einstein o William Shakspeare. Era un conejo hembra. Era el único protagonista hembra en cualquier de las novelas de Kilgore Trout.
Ella llevaba una vida normal de conejo hembra a pesar de su hinchado intelecto. Ella llegó la conclusión de que su mente era inútil, que se trataba de alguna especie de tumor, que no tenía ninguna utilidad en el conejístico plan de las cosas.
Se fue saltando y saltando, saltando hacia la ciudad, para que le removieran el tumor. Pero un cazador de nombre Dudley Farrow le disparó y la mató antes de que llegara. Farrow la despellejó y le sacó las tripas, pero luego él y su esposa Grace decidieron que mejor no se la comerían porque tenía una cabeza inusualmente grande. Ellos pensaron lo que ella pensó cuando estaba viva, que estaba enferma.

The novel in question, incidentally, was The Smart Bunny. The leading character was a rabbit who lived like all the other wild rabbits, but who was as intelligent as Albert Einstein or William Shakespeare. It was a female rabbit. She was the only female leading character in any novel or story by Kilgore Trout.
She led a normal female rabbit's life, despite her ballooning intellect. She concluded that her mind was useless, that it was a sort of tumor, that it had no usefulness within the rabbit scheme of things.
So she went hippity-hop, hippity-hop toward the city, to have the tumor removed. But a hunter named Dudley Farrow shot and killed her before she got there. Farrow skinned her and took out her guts, but then he and his wife Grace decided that they had better not eat her because of her unusually large head. They thought what she had thought when she was alive—that she must be diseased.

25 mayo, 2010

'Breakfast of Champions' #2

"La historia en cuestión se titulaba "El idiota que bailaba" y, como muchas de las historias de Trout, trataba sobre un fallo trágico en la comunicación.
Una criatura llamada Zog llega a la tierra en un platillo volador para explicar cómo las guerras pueden ser prevenidas y cómo curar el cáncer. Traía la información desde Margo, un planeta donde los nativos hablaban mediante pedos y pasos de tap.
Zog aterrizó de noche en Connecticut. No bien había tocado la tierra cuando vio una casa en llamas. Entró corriendo, tirándose pedos y bailando tap, tratando de advertir a las personas sobre el terrible peligro en el que estaban. El dueño de casa le rompió la cabeza a Zog con un palo de golf."

"As the story itself, it was entitled "The Dancing Fool". Like so many Trout stories, it was about a tragic failure to communicate.
A flying saucer creature named Zog arrived on Earth to explain how wars could be prevented and how cancer can be cured. He brought the information from Margo, a planet where the natives conversed by means of farts and tap dancing.
Zog landed at night in Connecticut. He had no sooner touched down than he saw a house on fire. He rushed into the house, farting and tap dancing, warning the people about the terrible danger they were in. The head of the house brained Zog with a golf club."

*

El bueno del amigo Zorg venía del planeta Margo a resolver las cosas que el amor no puede resolver según 'The greedy ugly people' de Hefner. Por unos minutos, eso de "Love don't stop no war, don't stop no cancer... it stops my heart" podría nunca más haber sido un problema si el idiota de Connecticut no se hubiera espantado tanto por el idioma de Zorg y su inesperada aparición.

16 mayo, 2010

Dodge en 'Buried Child' de Sam Shepard


"Mira, nosotros éramos una familia bien establecida. Bien establecida. Todos los niños habían crecido. La granja producía suficiente leche como para llenar el lago Michigan dos veces. Halie y yo estábamos apuntando a lo que parecía ser la mitad de nuestra vida. Todo lo que teníamos que hacer era conducirnos hacia fuera. Luego Halie quedó embarazada de nuevo. De la nada, quedó embarazada. No planeábamos tener más niños. Ya teníamos suficientes. de hecho, no dormíamos juntos desde hacía ya sesis años... No podíamos permitir que eso creciera en medio de nuestras vidas. Hacía que todo lo que habíamos logrado se viera como nada. Todo fue cancelado por ese error. Esta única debilidad.
Vivió, ves. Vivió. Quería ser parte de nosotros. Quería hacer como que yo era su padre. Ella quería que yo creyera en eso... Así que lo maté. Lo ahogué. Como al renacuajo de la camada. Simplemente lo ahogué".

"See, we were a well established family once. Well established. All the boys were grown. The farm was producing enough milk to fill Lake Michigan twice over. Me and Halie here were pointed toward what looked like the middle part of our life. All we had to do was ride it out. Then Halie got pregnant again. Out'a the middle a' nowhere, she got pregnant. We weren't planning on havin' any more boys. We had enough boys already. In fact, we hadn't been sleepin' in the bed for about six years... We couldn't allow that to grow up right in the middle of our lives. It made everything we'd accomplished look like it was nothin'. Everything was cancelled out by this one mistake. This one weakness.
It lived, see. It lived. It wanted to be a part of us. It wanted to pretend that I was its father. She wanted me to believe in it... So I killed it. I drowned it. Just like the runt of the litter. Just drowned it."

12 mayo, 2010

De 'Matadero 5' de Kurt Vonnegut #2


"Robert Kennedy, whose summer home is eight miles away from the home I live in all year round, was shot two nights ago. He died last night. So it goes.
Martin Luther King was shot a month ago. He died, too. So it goes.
And everyday my government gives me a count of corpses created by the military service in Vietnam. So it goes.
My father died many years ago now--of natural causes. So it goes. He was a sweet man. He was a gun nut, too. He left me his guns. They rust."

"Robert Kennedy, cuya casa de veraneo está a ocho millas de la casa en que vivo todo el año, le dispararon hace dos noches. Murió anoche. Así es la cosa.
Martin Luther King fue asesinado hace un mes. Así es la cosa.
Y todos los días mi gobierno me da el número de cadáveres creados por el servicio militar en Vietnam. Así es la cosa.
Mi padre murió hace muchos años --de causas naturales. Así es la cosa. Él era un hombre dulce. Además les fascinaban las armas. Me las dejó a mí. Se oxidan."

De 'Matadero 5' de Kurt Vonnegut.


"Hell no," said Kilgore Trout. "You think money grows on trees?"
Trout, incidentally, had written a book about a money tree. It had twenty-dollar bills for leaves. Its flowers were government bonds. Its fruit was diamonds. It attracted human beings who killed each other around the roots and made very good fertilizer."

"Ni cagando, " dijo Kilgore Trout. "Crees que el dinero crece en los árboles?"
Casualmente, Trout había escrito un libro sobre un árbol que producía dinero. Sus hojas eran billetes de veinte dólares. Sus flores eran bonos del gobierno. Sus frutos eran diamantes. Atraía a los seres humanos, quienes se mataban alrededor de sus raíces y servían como un excelente abono."